viernes, 14 de enero de 2011

El enorme sentido de ingresar a la Universidad Pública

Año a año nos sorprende el creciente número de bachilleres que postulan al examen de ingreso de la Universidad pública:  en el caso cruceño, a la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno.
Más de 14.000 nuevos egresados de la escuela secundaria (privada y estatal, fiscal o pública) tienen opciones de optar a una plaza universitaria de los 3.000 espacios que ofrece este centenario centro de estudios profesionales.  No se trata de un número menor, sino de una población con creces mayor a la de la población total de la mayoría de las localidades urbanas bolivianas.
Algunos argumentan que la Universidad pública tiene sentido para los "pobres" que quieren estudiar.  Quiero refrendar mi absoluta discrepancia con este concepto.  Con mayor razón, luego de escuchar en lugares varios que se discrimina, se "ningunea", a quien accede a un cupo en la UAGRM, con los argumentos repetidos sin ambages de que estudiar en la Gabriel es estereotipo de segunda clase, que los profesores no asisten, que el ambiente es de relajo, que "cualquiera" sale de sus aulas.
Las Universidades privadas se explayan en ofertas atractivas para captar nuevos alumnos:  rebajan matrículas, pintan con colores fosforescentes denominaciones ampulosas de carreras "novedosas", promueven costos bajos, arguyen menor tiempo de titulación, etc.  Pero ninguna, ninguna, habla de examen de capacidad, de interés, de competencia (en el sentido de habilidad), de evaluación de lo que hiciste durante tus años escolares o del tiempo, ganas y esfuerzo que dedicaste a prepararte para optar a una profesión por tu propio mérito, sin dinero de por medio.
Y es una grave falla del sistema educativo nacional.  Porque si supieras que ingresar a la Universidad no depende únicamente del dinero que puedas pagar o del "status" que querés adquirir sólo para decir estoy en tal o cual Universidad, los adultos te habríamos orientado correctamente que a la Universidad acceden quienes buscan no sólo un horizonte de formación mayor al obtenido en la escuela, quieren adquirir conocimientos mayores para ejercer una profesión como modo de trabajo, de investigación o de servicio a la sociedad, te da un título de "ser capaz" para tal o cual materia de ejercicio intelectual, técnico o profesional.  Acceden quienes se presentan a ganarse un lugar que merecen.
Reivindico el examen de ingreso a la Universidad pública.  Y todos los padres de familia, debiéramos promover en nuestros hijos que caminan la secundaria como reto a sortear el sentirnos capaces de rendir y, si es posible, vencer la prueba de ingreso al nivel siguiente de estudios superiores.
Ingresar a la UAGRM -o a cualquier Universidad pública- debería tener un día festivo:  un ciudadano boliviano ha logrado que su país le asegure una profesión con cargo a la producción hidrocarburífera y a la coparticipación impositiva nacional.  Todos pagamos con gusto por ello, porque creemos en los profesionales que se formarán para devolver con su trabajo y su ciencia, más trabajo, más desarrollo, más beneficios para Bolivia.
¡Felicitaciones a los adolescentes y a todos los que se animan a vencer una prueba importantísima, una prueba desmerecida en el libre mercado de los estudios universitarios a crédito o al contado!

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